miércoles, 19 de enero de 2011

Homenaje de Julio El poeta peregrino a Julio Cortazar y Carol Dunlop


Después de las fiestas
Y cuando todo el mundo se iba
y  nos quedábamos los dos
entre vasos vacios y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber  que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que  durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.



                        Julio Cortazar ( salvo el crepusculo)

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